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CONCLUSIONES DEL CAFÉ FILOSÓFICO: "¿QUÉ ES EL SUFRIMIENTO?"

Celebrado en la Asociación Sociocultural "ART-TÉ"
A Coruña - 12 de enero de 2006

Conducido por: JOSÉ ANTONIO LEIRA
                                JULIO GONZÁLEZ

Asistentes:
CARMEN, MARIAN, FANNY, JOSE, FERNANDO, ARIAN, PABLO, JOSE, LUIS, LORENA, ISA.

En esta ocasión y como siempre, habíamos propuesto cuatro posibles temas sobre los que dialogar, si bien en esta ocasión la publicidad de la convocatoria del café fue un poco precipitada, y gracias a las buenas artes de JUAN (Art-Té), conseguimos reunir un grupo interesante. Los temas propuestos eran:

1.¿Qué es la Solidaridad?
2.¿Qué es el Sufrimiento?
3.¿Qué es la Amistad?
4.¿Qué es la Justicia?

De esos cuatro temas, el que más interés suscitó fue "¿Qué es el Sufrimiento?". Comenzamos presentándonos todos los asistentes cada uno a sí mismo.

Como es habitual, se comenzó haciendo una introducción en clave interrogativa a cargo de José Antonio Leira y Julio González, cuya pretensión es suscitar la reflexión. Para ello, en este preámbulo planteamos las siguientes cuestiones en clave interrogativa:

-¿Es educativo el sufrimiento?
-¿Hasta qué punto la resistencia a aceptar la realidad en un contexto de sufrimiento límite nos puede llevar a inventarnos otra realidad? (La esquizofrenia como escape).
-El sufrimiento, ¿es objetivo o subjetivo?
-¿Las condiciones límite de sufrimiento compartidas con otras personas generan unos lazos especialmente estrechos? (La solidaridad-amistad que nace de las cadenas)
-¿Es relativo el sufrimiento? ¿A qué nivel: circunstancial, cultural, personal, etc.?
-¿Dónde están los límites del sufrimiento? ¿Se llega a tocar fondo en alguna ocasión?
-¿Qué papel juega el sentido del humor y la ironía como posible bálsamo ante el sufrimiento?

Dado el carácter meramente informativo-orientativo de estas cuestiones, es evidente que no todas fueron tratadas. Pensamos que es fundamental que tanto los temas como las cuestiones concretas surjan en el propio proceso del diálogo, sin condicionamientos 'a priori'.

En una primera ronda de intervenciones cada participante expone su opinión sobre el tema, haciéndonos partícipes a todos de lo que a cada uno le sugiere el hablar de sufrimiento.

Así, PABLO entiende el sufrimiento como una alteración. El sufrimiento nace de la disconformidad con algún elemento de nuestra circunstancia (entendida como aquello que forma parte de mi vida y no soy yo) Conviene aclarar que insiste en la importancia de anular el concepto absoluto del YO, haciendo alusiones a la filosofía budista. Considera que sufrir es algo necesario para poder sentirnos bien en otros momentos: se sufre por contraste ("lucha de contrarios"). Esto conduce a la afirmación de que el sufrimiento forma parte de la vida.

Toma la palabra JOSE para afirmar que la vida es sufrimiento: si no sufres, es que estás muerto. Sufrimos porque no somos capaces o no podemos canalizar nuestra energía: nuestra vida fluye, es energía, y cuando esa energía se estanca y no es canalizada adecuadamente, sobreviene el sufrir. Esta opinión es en cierta manera corroborada por FANNY, quien afirma que la vida es sufrimiento permanente. Esta concepción del sufrimiento plantea a JOSÉ ANTONIO un interrogante: entonces, ¿se debe el sufrimiento a la falta de autorrealización?

Siguiendo con las exposiciones, ISA opina que estas concepciones del sufrimiento son "románticas". Para ella, hay que establecer la dicotomía entre sufrimiento físico (que sería objetivo) y sufrimiento psíquico (que sería subjetivo). Hecha la distinción, afirma que sufrir es como amar. Siempre sufre el que más se implica, y, además, en el sufrimiento hay un aprendizaje.

JOSÉ ANTONIO pone en cuestión la división anterior entre sufrimiento físico y psíquico. Según él mantiene, no está claro hasta qué punto se puede hablar de ella teniendo en cuenta la somatización de muchos trastornos mentales.

Contamos en esta ocasión con la participación de una colega licenciada en Filosofía: ARIAN. Ella comenta que hay estudios antropológicos que afirman que hay un cierto relativismo cultural en la percepción del dolor. También considera que hay que tener en cuenta que hay mucha teatralización del dolor, que tal vez busque manipulación, compasión, conmoción, etc. Apunta, además, que cabe una interpretación "positiva" del dolor, y que éste puede tener un valor estético, algo que algunos artistas explotan (el tándem morbo-belleza no es algo que se deba descartar). En cualquier caso, lo que sí está claro es que el sufrimiento desata emociones.

LORENA concibe el dolor como algo personal e intransferible. Cada persona tiene una biografía única y singular de la cual forma parte el sufrimiento. En este sentido, la vivencia que cada persona tenga del sufrimiento configura sus señas de identidad. Apunta también que hay tabús sociales en el sufrimiento: no siempre está bien visto socialmente expresar el sufrimiento, lo que hace que éste se oculte.

En este sentido, JOSÉ ANTONIO reseña que el sufrimiento parece que no puede faltar en la vida, y de hecho, en toda película que se precie, tiene que haber una trama, un nudo, un problema y, por tanto, sufrimiento. Sin embargo, y a pesar de ello, a la vez se oculta el sufrimiento, sin duda obedeciendo a determinados tabúes.

También JULIO quiere apuntar algo al respecto y retoma una idea ya expresada en el café filosófico anterior, que había tratado el amor: la dificultad en la consecución de un objetivo, dota a éste de un valor añadido, y esto no tanto en virtud del propio objetivo como debido a que supone una re-valorización de nuestra propia persona, que se nos muestra capaz de conseguir lo difícil (cosa que no está al alcance de todos, creemos ingenuamente). Es como una inyección de vanidad.

JOSÉ LUIS interviene ahora para afirmar la necesidad personal que significa reprimir el dolor. Esta necesidad de represión procede del hecho de que a pesar de la facilidad que en nuestra sociedad hay en el acceso a la información, la gente no sabe comunicar su dolor, por lo que se ve obligada a "posponerlo". Para él, el sufrimiento es un síntoma de "alteridad", de no dejar fluir uno su propio ser, de no llegar uno a ser lo que es (autenticidad). Hace notar también lo útil que está siendo para él asistir a estos cafés filosóficos (lo cual nos gratifica a todos los asistentes)

En relación con esta intervención, JOSÉ ANTONIO señala que tal vez la gente huye espantada de los problemas y por tanto del sufrimiento. Tal vez exista cierta pensamiento-fobia a la hora de tratar estos asuntos. Para algunos, pensar en el sufrimiento ya les provoca sufrimiento. Para otros, no obstante, supone un gran alivio.

Arrolladora como ella es, FANNY, en un tono muy apasionado, explica momentos importantes de sufrimiento en su vida. Cree que la mayor fuente de sufrimiento son las relaciones de pareja porque se generan confusiones por problemas de entendimiento y distorsiones cognitivas (se llega a creer que todas las parejas están bien menos la tuya). Insiste en la importancia de la comunicación como bálsamo para el sufrimiento. No obstante, según ella, el sufrimiento te hace sentir vivo. En este sentido, el sufrimiento no es más que ignorancia, no aceptación de la vida. Destaca que el cristianismo ha magnificado el dolor con frases del tipo "por mi culpa, por mi culpa, por mi grandísima culpa…".

JOSÉ ANTONIO, amigablemente, indica a Fanny que al oírla hablar, tiene la sensación de que hablar de sufrimiento le provoca sufrimiento (a ella). También le explica que si el sufrimiento te hace vivir o sentir más, y al mismo tiempo se es una persona tan vital como ella, esto puede significar que tenga tendencia a sufrir más que otras personas, por querer saborear o devorar tanto la vida. Es decir, que sin querer, y por tener un carácter apasionado, puede que se esté atrayendo el sufrimiento.

CARMEN considera que se está cómodo/a en el sufrimiento. Si no sufrimos nos sentimos vacíos. De alguna manera, sufrir motiva. Considera que el sufrimiento es un paso necesario en la vida, pues es lo que nos empuja a introducir algún cambio. Tal vez concibe el sufrimiento como señal indicadora de que algo hay que modificar en nosotros o nuestra circunstancia. A esto, JOSÉ ANTONIO plantea un interrogante que queda abierto: ¿puede haber adictos al sufrimiento?

MARIAN dice que el sufrimiento es un motor de cambio. Cree que hay una parte de dolor que se esconde y otra parte que se muestra y se utiliza. El dolor es un reactivo muy eficaz. Acelera nuestras reacciones. Y esa reacción surge por la necesidad de supervivencia.

Nótese que en esta primera ronda de intervenciones, han sido utilizados los términos dolor y sufrimiento como equivalentes. No hemos querido ponernos puntillosos en esto, aunque debamos reconocer que tal vez el término dolor debería reservarse para su uso referido al sufrimiento físico-objetivo, mientras que sufrimiento debería utilizarse al hablar del psíquico-subjetivo. En cualquier caso, todas las intervenciones coinciden en presentar el sufrimiento como elemento esencial de la vida humana, aunque con matices diferenciados, como hemos visto.

Como de costumbre, tras la primera aproximación al tema, iniciamos una segunda ronda de intervenciones, en la que se intenta acotar más la noción de sufrimiento, para lo que apretamos las clavijas cariñosamente a los asistentes pidiéndoles que condensen en una sola sentencia su noción de sufrimiento. Las sentencias propuestas son las siguientes:

-JOSÉ LUÍS: Sufrimiento es temor e irracionalidad. (Se debe a la falta de autoestima).
-FANNY: El sufrimiento es ignorancia y no aceptación del proceso de la vida.
-ISA: Es la sensación positiva o negativa de una ausencia.
-PABLO: El sufrimiento es una parte de la vida.
-LORENA: Sufrimiento es lo que configura nuestra personalidad.
-ARIAN: Sufrir es desear.
-JULIO: El sufrimiento es el estado que nos induce el resultado negativo de nuestro balance vital. Es el síntoma de que mi proyecto vital no se está realizando.
-CARMEN: Sufrimiento es deseo insatisfecho.
-MARIAN: Sufrimiento es una proyección fallida de nuestras expectativas.
-JOSÉ ANTONIO: Sufrimiento es un desequilibrio no deseado debido a un cambio inesperado ante el cual se percibe que no hay una respuesta fácil o que no hay una respuesta posible, según la escala del que lo padece.

Cada intervención, huelga decirlo, iba acompañada de una explicación breve, que obviamos aquí por cuanto estas sentencias son, por parte de cada participante, la condensación de lo expuesto en la primera ronda de intervenciones.

Una vez llegados a este punto, hemos de decidir cuál de estas expresiones definitorias del sufrimiento nos parece más representativa o más aproximada a lo que todos más o menos concebimos como tal. Las opiniones se dividen entre la definición dada por FANNY y la propuesta por José Antonio. Tras reducir las opciones a estas dos, se acepta esta última como la más ajustada a la noción de sufrimiento:

SUFRIMIENTO ES UN DESEQUILIBRIO NO DESEADO DEBIDO A UN CAMBIO INESPERADO ANTE EL CUAL SE PERCIBE QUE NO HAY UNA RESPUESTA FÁCIL O QUE NO HAY UNA RESPUESTA POSIBLE, SEGÚN LA ESCALA DEL QUE LO PADECE.

Habiendo llegado a este acuerdo, se trata ahora de escrutar cuáles sean los factores que inciden en el sufrimiento, concluyéndose, entre todos, que podrían ser los siguientes:

-El sufrimiento llega a convertirse en un hábito pernicioso y endógeno (lo generamos en nuestro fuero interno)
-El sufrimiento tiene una enorme dimensión social. En los medios de comunicación, en los tele-maratones solidarios, etc.
-El sufrimiento tiene una tremenda visión estereotipada. A veces se inventan trastornos que ni imaginamos que tenemos o que podemos tener. Por ejemplo, uno no se plantea que está mal al acabar las vacaciones hasta que escucha en la radio que hay un Síndrome Post-vacacional. Esto puede, sin querer, generar un sufrimiento artificial por inducción externa.
-El sufrimiento está estigmatizado. Socialmente hay tabúes acerca del sufrimiento y el dolor. Por ejemplo, el cáncer sigue ocultándose (afortunadamente, cada día menos)
-El sufrimiento tiene un componente de insumisión o rebeldía contra una situación no deseada.
-El sufrimiento "genera anticuerpos". No afrontamos del mismo modo una experiencia percibida como dolorosa cuando es nueva como cuando ya está experimentada, vivida, de antes.

Para finalizar, y a modo de terapia de grupo, cada uno aportó alguna "receta" para combatir el sufrimiento. Así surgen las siguientes:

-MARIAN: Estar activos. La actividad ayuda a ser feliz, porque contribuye a "salir del yo". La actividad es apertura y vitalidad y nos aleja del sufrimiento. Afrontarlo con racionalidad y realismo.
-PABLO: Intentar un cambio o supresión del deseo.
-JOSÉ LUÍS: Dejar que las cosas sigan su curso. No podemos hacer nada ante lo inevitable.
-LORENA: Se debe aprovechar la experiencia como positiva y tratar de evitar preguntarnos por qué me tocó a mí.
-ARIAN: Salir del yo.
-JULIO: El sufrimiento hay que atacarlo de frente, despojándolo de todo lo cultural que ponemos en él, desnudándolo.
-ISA: El tiempo lo cura todo. Si al atacar directamente el sufrimiento nos bloquea, entonces dar rodeos, burlarlo, engañarlo, edulcorarlo, aderezarlo...
-CARMEN: El sufrimiento hay que "sudarlo", vivirlo, no huir de él.
-JOSÉ ANTONIO: Si se puede, es mejor atacar el dolor de frente. Es importante dejar de "ensimismarse" ante el dolor, que tiene elementos de goce. Es necesario abrirnos al mundo. Ah!, y, por supuesto, como dijo MARIO BENEDETTI: "Para no sucumbir ante la tentación del precipicio, el mejor tratamiento es el fornicio".

 

Saludos a todos/as

JOSÉ ANTONIO LEIRA
JULIO GONZÁLEZ

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